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¡Hablemos Claro!

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¡Hablemos Claro!
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¡Hablemos Claro! es un podcast que aborda temas complejos y, a veces, tabú en la cultura latina. En este episodio, Fernanda Pineda, Adriana Ramírez Ávila, Jacqueline González y Matthew Martínez hablan sobre la salud mental y la importancia de romper con las ideas que estigmatizan a los estudiantes latinos. El podcast busca abrir una conversación con otros estudiantes que se sienten deprimidos y ansiosos, pero no pueden hablar de este tema con sus familias.

Presentadores:

  • Fernanda Pineda
  • Adriana Ramírez Ávila
  • Jacqueline González
  • Matthew Martínez

Transcripción:

Hola! Bienvenidos a “¡Hablemos Claro!”, un espacio donde discutimos temas importantes que muchas veces no se hablan en nuestras familias latinoamericanas.

Nuestros nombres son Fernanda Pineda, Adriana Ramírez Ávila, Jacqueline González y Matthew Martínez.

Hoy queremos tocar un tema crucial la salud mental dentro de nuestra familia.

Un tema que a veces por cultura o tradición no es fácil de abordar pero que es importante para nuestro bienestar.

Queremos hablar sobre frases como “yo he sufrido más” y “ustedes tienen una vida más fácil”, nos afectan.

Esto refleja una mentalidad común que invalida las luchas de generaciones más jóvenes.

Enfatiza cómo estos conceptos contribuyen a un estigma en torno a la salud mental.

Dificultando así que las personas reconozcan sus sentimientos y busquen ayuda.

Tenemos que hablar claro sobre la importancia de la salud mental, y cómo afecta a la comunidad latina en particular.

En nuestras comunidades latinoamericanas, el apoyo familiar es esencial.

Pero cambiamos un poco cuando se trata de hablar sobre temas como salud mental.

Por qué nos cuesta tanto?

A menudo se nos enseña que los problemas emocionales se deben aguantar o resolver solos.

Frases como: échale ganas” o “no es para tanto”, pueden silenciar emociones profundas.

Hoy quiero invitarles a reflexionar…

Qué pasaría ¿si normalizamos hablar sobre lo que sentimos?

Es fundamental que entre familias hagamos un espacio seguro donde podamos expresar nuestros sentimientos sin miedo a ser juzgados.

En nuestras culturas el sentido de comunidad es fuerte, pero necesitamos también aplicar ese apoyo a nivel emocional.

La salud mental no debe ser un tema tabú, ya que es tan importante como la salud física.

Un pequeño paso puede empezar con preguntas simples ¿Cómo te sientes hoy?

Y realmente escuchar las respuestas. A veces no buscamos soluciones, solo ser escuchados, validados y saber que no estamos solos.

La clave aquí es fomentar la empatía.

Todos podemos ayudar a que nuestras familias sean más abiertas y comprensivas con una conversación sincera.

Recuerda, el primer paso hacia el cambio empieza desde la casa.

La comunidad latina enfrenta barreras culturales al tratar la salud mental en culturas como la nuestra.

Existe una gran presión para mantener una imagen de fortaleza para seguir manteniendo esta imagen de ser el más fuerte en frente de otros. Hay familias que se envuelven en el trabajo, se terminan olvidando de su vida social y su salud mental.

Pedir ayuda puede ser visto como un signo de que no podemos manejar nuestros propios problemas.

Esto se convierte en un gran obstáculo.

Especialmente para los estudiantes universitarios latinos que ya lidian con presiones académicas, económicas y familiares.

Es vital entender que cambiar esta percepción es crucial para mejorar el bienestar mental en nuestra comunidad.

Existen muchas historias que desafían el estigma y muestran como la búsqueda de ayuda puede ser transformadora.

Hoy compartiremos un ejemplo de una persona que ha enfrentado y desafiado este estigma al buscar ayuda.

Alguien muy cercano a mí pasó por un momento difícil.

Él es un estudiante de primera generación que creció en un hogar donde las emociones debían reprimirse. Cuando comenzó a experimentar ansiedad severa, se resistió a buscar ayuda debido a las creencias familiares, pero luego buscó ayuda. Al principio se sentía que estaba traicionando las expectativas de su familia, pero después de unas cuantas sesiones se dio cuenta de lo valioso que era para su bienestar.

Es increíble cómo su historia muestra cómo el apoyo profesional es importante y puede ser liberador.

Los estudiantes latinos enfrentan el desafío de equilibrar expectativas culturales y académico.

Uno de los grandes desafíos para los estudiantes es escoger una carrera que les dé satisfacción más allá de lo económico, sin sentir que están desilusionando a los padres.

Ya que hay familias que dicen que uno tiene que ser doctor, abogado o ingeniero porque es lo que da más dinero.

Y cuando uno dice que quiere hacer una profesión abstracta como actor, músico o artista, lo ven a uno como que es loco.

Los estudiantes necesitan apoyo y que sus familias tengan confianza en sus decisiones.

Pero tenemos muchas veces en el fondo de nuestra mente el hecho de que queremos luchar y proveer por nuestras familias, ya que han sufrido mucho.

Esto puede generar una carga emocional significativa.

Muchos pueden sentir que sus problemas son insignificantes o que deberían poder lidiar con ellos por sí solos.

Hablemos sobre el beneficio que puede empoderar a los estudiantes latinos en su búsqueda de bienestar.

Al desafiar el estigma y buscar apoyo profesional, los estudiantes latinos pueden desarrollar una mayor resiliencia emocional. Y hasta más, la terapia no solo es una herramienta para abordar problemas inmediatos.

Sino también una forma de cultivar habilidades de afrontamiento duraderas.

Esto es esencial para poder enfrentar los retos que tenemos como comunidad, sin estigmas ni tabúes.

Los psicólogos en los centros educativos son esenciales para ayudar a los estudiantes a lograr un balance entre lo académico y lo personal. Además, nos ayudan a navegar las complejas relaciones sociales que se presentan principalmente en las escuelas secundarias, pero también en la universidad.

Hoy en día se está observando más aceptación cuando alguien pide ayuda con sus problemas.

Y se mira esto especialmente en las redes sociales.

Pero esto no siempre fue así.

Antes de la pandemia del COVID no se hablaba tanto de la salud mental.

Tomo una pandemia completa para que empezaran a informar y a promocionar la importancia de cuidar la salud mental.

Si eso es cierto, hoy en día es normal ir a terapia, pero todavía hay gente que piensa que eso no ayuda para nada o le da pena aceptar porque siente que lo van a juzgar.

Por razones como estas, creen que la depresión es de leve importancia.

Estas creencias son pasadas de generación en generación y es por esto que hay personas que están sufriendo con depresión o ansiedad y no saben por qué se sienten así.

En mi colegio, antes de la pandemia casi nadie iba al psicólogo.Fue después de la pandemia cuando finalmente regresamos a clases y empecé a ver la oficina del psicólogo siempre llena. Incluso a mí me tocaba escuchar a mis amigos y hacer de psicólogo algunas veces porque muchos les daba pena ir o no sentían la confianza de compartir sus problemas. Esto me motivó a empezar a visitar el psicólogo para recibir orientación sobre diferentes aspectos de la vida y compartir información con mis amigos de lo útil que era para mí. Poco a poco ellos también comenzaron a confiar en lo que decían y empezaron a ir también.

Y no solo son personas de nuestra generación que están buscando ayuda cuando lo necesitan.

También hay gente mayor que se ha dado cuenta de que a veces la única solución a un problema como la depresión, es buscar ayuda profesional.

Quisiera compartir una anécdota personal que pasó hace años cuando yo estaba más pequeño. Mis padres tenían un negocio y un día mi mamá fue asaltada en la oficina por tres hombres armados. La amenazaron con hacernos daño si no le entraba el dinero. Por suerte, solo tomaron el dinero y se fueron cuando supieron que la policía estaba en camino. Como yo estaba pequeño. No recuerdo mucho sobre el incidente, pero para mi mamá fue algo muy traumático. Tanto así que tuvo que buscar ayuda profesional con una psicóloga, lo cual fue fundamental para su bienestar. Ahora, gracias a esa ayuda, ha podido seguir adelante y superar lo que vio.

Muchas gracias Matthew por compartir tu historia.

Como pueden ver, aunque busquemos ayuda, algunas personas aún pueden sentir pena o vergüenza porque no quieren que otros lo vean débiles.

Entonces, la próxima vez que tengan un problema, que sientan que no pueden resolver solos.

No tengan miedo o pena de hablarlo con alguien cercano o buscar ayuda profesional si es algo que les está afectando gravemente.

No todas las generaciones lo ven igual. Mi familia a lo largo del tiempo ha cambiado mucho en su pensar. Ahora yo puedo confiar en ellos, pero no siempre fue así. Mi mamá me ha contado que cuando ella era joven no se hablaba de emociones y si tenía problemas, la solución era aguantarse.

En mi caso es parecido. En mi familia ahora expresamos lo que sentimos, pero he visto que mis abuelos aún creen que las emociones fuertes son una señal de debilidad. A veces sienten que hablamos de cosas modernas cuando abordamos estos temas.

Yo pienso que sentir es algo esencial y aunque para algunos en nuestras familias sigue siendo difícil aceptar esto, podemos compartir esa belleza. Pero si en muchas familias latinas todavía hasta hablar de lo que llevamos dentro.

Por eso mismo decimos que las generaciones mayores que han madurado en ambientes más tradicionales y conservadores no consideran los problemas de salud mental como algo que se debe hablar.

Y eso es lo que puede influir, aguantarse las inseguridades sobre la salud mental.

Por otro lado, estamos nosotros quienes estamos más dispuestos a hablar acerca de la salud mental.

La salud mental puede afectar profundamente a las familias, influenciada por la forma en la que crecimos.

Tenemos que romper las cadenas que nos conectan al pasado.

Por eso es vital recordar la importancia de buscar ayuda aún cuando no se cuente con el apoyo familiar.

Siempre existen opciones acudir a amigos, profesores o a alguien quien puedas confiar.

Hoy en día, con el alcance de la tecnología, es posible encontrar ayuda fácilmente a través de redes sociales o buscando en línea.

Enfrentar problemas emocionales es parte de la experiencia humana y buscar ayuda profesional es una decisión valiente.

La fortaleza no reside en ocultar las dificultades.

Sino en reconocerla.

Y en tomar medidas para mejorar nuestra calidad de vida.

Sabemos que no siempre es fácil, pero juntos podemos ayudar a normalizar estos temas.

Queremos agradecer a todos los que nos escucharon hoy si algo de lo que compartimos resonó con ustedes esperamos que sepan que no están solos.

Gracias por acompañarnos y por ser parte de este cambio. Sigamos adelante recordando que cuidar de nuestra salud mental es tan importante como cuidar de cualquier otra parte de nosotros mismos.

[Todos] Esto fue. ¡Hablemos claro! Muchas gracias por escucharnos. ¡Hasta la próxima!

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